A tu salud

En Ifa sabemos que una alimentación sana es un indicativo de calidad de vida, además de un auténtico placer. Disfruta comiendo y cuidando de ti y de los tuyos con pequeños gestos que convertidos en hábitos, a la larga, se pueden hacer muy grandes. Porque la salud se construye comprando y comiendo bien.

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Clases y propiedades de las leches vegetales

Las leches vegetales están triunfando desde hace ya algún tiempo y su éxito es totalmente merecido. ¿Todavía no las conoces? Son nutritivas, saludables y ¡están riquísimas! Anímate a descubrirlas con nosotros y aprende a disfrutar de ellas. No pretendemos decir que ahora todos tengamos que sustituir la leche de vaca por las leches vegetales. Pero […]

Las leches vegetales están triunfando desde hace ya algún tiempo y su éxito es totalmente merecido. ¿Todavía no las conoces? Son nutritivas, saludables y ¡están riquísimas! Anímate a descubrirlas con nosotros y aprende a disfrutar de ellas.

No pretendemos decir que ahora todos tengamos que sustituir la leche de vaca por las leches vegetales. Pero sí que son una opción perfecta en algunos casos como, por ejemplo, si no nos gusta el sabor de la leche animal, si tenemos alergia o intolerancia a la lactosa o a alguna de sus proteínas, si practicamos una dieta vegana o si, simplemente, nos apetece variar en nuestra alimentación. Además, las leches vegetales son recomendables como complemento nutricional y son ideales para desayunar, tomar algo entre horas o en la merienda, sirven tanto para repostería como para hacer batidos.

Leches vegetales y sus propiedades | HCMN

En cualquier caso, el valor alimenticio que nos aportarán las leches vegetales dependerá de la cantidad de cada uno de sus componentes. Por ejemplo, pueden llevar más o menos azúcar, fibra o hidratos de carbono. Si tenemos tiempo, lo mejor es hacer nuestra propia leche vegetal en casa, para que sea más saludable y a nuestro gusto.

Veamos ahora las más populares:

Leche de soja. Originaria de China, fue la primera en aparecer en nuestros mercados. Apta para celiacos, favorece la disminución del colesterol, tiene pocas grasas, contiene vitaminas del grupo B, sodio, potasio, calcio, magnesio. Se recomienda a las mujeres porque ayuda a reducir los síntomas premenstruales.

Leche de almendras. Es una de las preferidas por su sabor dulzón. Es apta en casos de celiaquía, nos ayuda a reponer nuestras energías y es buena para el crecimiento de los niños. Es de fácil digestión, beneficiosa para los músculos y el cerebro por su contenido en potasio, disminuye el colesterol. Su aporte en fibra favorece la función intestinal. Además, nos aporta hierro, magnesio, calcio y vitamina E.

Leches vegetales y sus propiedades | HCMN

Leche de avena. Le va ganando terreno a la de almendras. Nos ayuda a perder peso al mismo tiempo que fortalece nuestro sistema digestivo. No tiene nada de grasa y, sin embargo, constituye un gran aporte energético. Rica en carbohidratos y en ácidos esenciales, antioxidantes y vitamina E. Combate el colesterol y los ácidos biliares de nuestro intestino.

Leches vegetales y sus propiedades | HCMN

Leche de arroz. Es una de las pocas leches que es apta para las personas diagnosticadas con mala absorción a la fructosa, aunque pueden tomar otras, pero, quizá, ésta sea la que mejor les siente. Es dulce, ligera y no contiene gluten. Produce un efecto relajante equilibrando nuestro sistema nervioso, se digiere con facilidad, es depurativa, nos ayuda a controlar nuestro peso sin dejar de ser nutritiva y es recomendable en caso de sufrir gastritis.

Leche de avellanas. Su sabor es intenso, resulta ideal para acompañar al café. Al contrario que las anteriores, ésta sí tiene un alto contenido en grasas. Nos ofrece numerosos minerales como calcio, hierro, potasio, manganeso, selenio, cobre, zinc, magnesio o fósforo. Además de vitaminas K, C, E y las del grupo B.

Leches vegetales y sus propiedades | HCMN

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Practica deporte en tus viajes, cuidado con los cambios de clima y horario

Hacer deporte a diario es muy beneficioso para nuestra salud, lo sabes y lo tienes tan interiorizado que no fallas un día… excepto cuando te vas de viaje. Porque desconectas de la rutina, porque viajas al extranjero, porque el clima es diferente, porque cambias de horarios y otras muchas excusas puedes plantearte para justificarlo pero, […]

Hacer deporte a diario es muy beneficioso para nuestra salud, lo sabes y lo tienes tan interiorizado que no fallas un día… excepto cuando te vas de viaje. Porque desconectas de la rutina, porque viajas al extranjero, porque el clima es diferente, porque cambias de horarios y otras muchas excusas puedes plantearte para justificarlo pero, en realidad, ninguna de ellas es válida. Debemos hacer deporte también con regularidad en nuestros viajes y vamos a ver cómo podemos hacerlo.

¿Turismo urbano o de naturaleza?

Da igual, en ambos casos podemos practicar deporte cada día de nuestro viaje sin caer en la desgana y el aburrimiento, solo tenemos que poner un poquito de nuestra parte. Por ejemplo, si optamos por hacer turismo de naturaleza podemos alternar jornadas de senderismo con otras actividades deportivas al aire libre:

Practica deporte en tus viajes, cuidado con los cambios de clima y horario

  • Si vamos a la montaña podemos optar por algunos deportes de más o menos riesgo, como trekking, escalada, rápel, etc.
  • Alquiler de barcas a pedales, partido de vóley, raquetas, buceo, snorkel o curso de surf si nuestro destino tiene playa.
  • Descenso en canoa o kayak, rafting o piragüismo son actividades muy divertidas para realizar en agua dulce.
  • Esquiar, deslizarnos en trineo o hacer una caminata con raquetas en la nieve.
  • Y si tenemos cerca una piscina, un partido de waterpolo, unos largos nadando (el deporte más completo) y algunos ejercicios en el césped, nos harán sentir fenomenal.

Subir al castillo de trujillo

Si, por el contrario, tu destino es en ciudad y la agenda de viaje es más cultural, solo hay que seguir algunos trucos para cumplir con nuestro objetivo diario de actividad física:

  • Limitar el uso del transporte público solo a cuando sea imprescindible y caminar por la ciudad lo máximo posible.
  • Dejar el coche aparcado fuera del centro de la ciudad, así nos obligaremos a caminar más para llegar a cada monumento o museo. ¡La recompensa merece el esfuerzo!
  • Subir caminando al mirador, torre o campanario de la ciudad (sí, todas tienen alguno), nada de ascensores ni escaleras mecánicas.
  • Recorrer la ciudad en un bus turístico es muy cómodo, pero es más divertido hacer el recorrido en bicicleta y, además, podemos cumplir el objetivo físico diario ¡en un rato!
  • Y después de todo eso, nada de encerrarnos en el hotel, ¡nos vamos todos a bailar!

Practica deporte en tus viajes, cuidado con los cambios de clima y horario

Cuidado con los cambios de clima y horario

Cuando viajamos, los cambios de clima y de horario pueden provocarnos alteraciones importantes en los ritmos biológicos, dando lugar a una serie de síntomas como falta de sueño, irritabilidad, pérdida de apetito, estrés térmico, fatiga, mareos y trastornos gastrointestinales o, lo que es lo mismo, el jet-lag. Nuestro organismo necesita un tiempo para aclimatarse y adaptarse fisiológicamente a estos cambios, optimizando, por ejemplo, sus mecanismos principales de refrigeración; un tiempo que suele ser entre una y dos semanas.

Practica deporte en tus viajes, cuidado con los cambios de clima y horario

Durante este tiempo, es recomendable que la actividad física sea moderada y, poco a poco, ir incluyendo ritmos más altos a primeras horas de la mañana. También es muy importante que cuidemos mucho la alimentación si vamos a hacer deporte, nada de llegar y darnos un atracón el primer día; y seguir unas pautas de hidratación correctas durante todo el día. Ambas cosas siempre teniendo en cuenta el clima (tanto temperatura como humedad) y la zona geográfica a la que nos hayamos desplazada. Una vez contemplado todo esto al detalle solo nos queda una cosa… ¡Disfrutar del viaje!

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Cómo cocinar carnes de forma saludable

La carne, ya sea blanca (pollo, pavo, conejo…) o roja (ternera, vaca, cerdo, buey…), es fundamental en una alimentación saludable, respetando la pirámide alimentaria y sin que se superen las cuatro raciones semanales recomendadas. Las carnes aportan proteínas, vitamina B12, hierro, potasio y zinc. Sin embargo, para que la carne que ingerimos cumpla su función […]

La carne, ya sea blanca (pollo, pavo, conejo…) o roja (ternera, vaca, cerdo, buey…), es fundamental en una alimentación saludable, respetando la pirámide alimentaria y sin que se superen las cuatro raciones semanales recomendadas. Las carnes aportan proteínas, vitamina B12, hierro, potasio y zinc. Sin embargo, para que la carne que ingerimos cumpla su función saludable es importante tener en cuenta su proceso de cocinado. Desde que la compramos hasta que la tenemos en el plato, ¡cada detalle cuenta!

Carne con espárragos

Elección y conservación

Una vez en el supermercado, la elección de la carne es importante. Debemos pedir al carnicero (o seleccionar nosotros mismos) las piezas de carne más magras, con menos grasa, o, en su defecto, quitarle las zonas más grasas al llegar a casa. Una vez comprada, es importante tener en cuenta la seguridad alimentaria y no romper la cadena de frío, por lo que la mantendremos en el refrigerador hasta su cocinado o la congelaremos nada más llegar a casa.

Diferentes técnicas de cocción

Existen múltiples formas de cocinar la carne: plancha, horno, cocida o en guiso, hervida, rebozada y/o frita, barbacoa, al papillote, al microondas, etc. De todas ellas, las más saludables son la plancha, el asado, al papillote y el hervido, pues son las únicas en las que no se necesita añadir ningún tipo de grasa y la carne se hace en su propio jugo, conservando todo su sabor y propiedades.

Carne asada

También es importante tener en cuenta el tiempo y el punto de cocción. Las carnes cocidas durante mucho tiempo o a temperaturas muy altas pueden producir sustancias que, según explica la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), fomentan la aparición de células cancerígenas en nuestro organismo. Por ello es preferible cocinar a temperatura moderada y así evitar, también, la pérdida de gran cantidad de líquidos, nutrientes y sabor.

Esto no implica que esté prohibido freír la carne o hacer barbacoas, sino que es recomendable hacerlo solo de forma esporádica. Cuando hacemos carne en la barbacoa, la exponemos a una temperatura muy alta y a un fuego directo, creando una costra negra en el exterior que posibilita, de igual forma, la presencia de sustancias que se han relacionado con algunos tipos de cáncer. Y en cuanto a las frituras, suponen además cocer la carne en grasa, lo que fomenta la pérdida de minerales y vitaminas liposolubles, además de sumar una gran cantidad de grasas y calorías innecesarias.

Condimentos y otros consejos útiles

Otro detalle que debemos tener en cuenta a la hora de cocinar carne es hacerlo en piezas medianas o grandes, nunca en piezas pequeñas, porque así es más difícil que se queme y que pierda sus nutrientes durante el proceso.

Pollo al horno

Y, por último, una forma natural de favorecer la ‘cocción’ de la carne sin necesidad de usar calor y, además, mejorar la absorción de sus nutrientes es incorporando vitamina C, es decir, añadiendo frutas frescas o zumo de cítricos. Y si, además, condimentamos con especias y/o hierbas aromáticas y marinamos la carne, no solo aportamos vitamina C, sino también otros micronutrientes que complementan a los de la carne. Con esto mejoraremos enormemente su sabor, su aroma y su valor nutricional; convirtiéndolo en un alimento sano y completo.

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¿Cuál es la función de los minerales en la dieta de deportistas?

Se habla mucho de la alimentación de los deportistas. Encontraremos por doquier listas en las que se nos habla sobre qué alimentos que debemos consumir si practicamos ejercicio físico pero, ¿sabemos lo que son los micronutrientes y su importancia en nuestra dieta? ¿Conocemos el papel que juegan en ella los minerales? Las vitaminas y los […]

Se habla mucho de la alimentación de los deportistas. Encontraremos por doquier listas en las que se nos habla sobre qué alimentos que debemos consumir si practicamos ejercicio físico pero, ¿sabemos lo que son los micronutrientes y su importancia en nuestra dieta? ¿Conocemos el papel que juegan en ella los minerales?

Las vitaminas y los minerales son los llamados micronutrientes, tienen la función de regular el metabolismo, pero nuestro organismo no los produce por sí mismo. Por ello es fundamental incluirlos en nuestra dieta, especialmente si realizamos ejercicio con regularidad. Dentro de ellos, hoy nos vamos a centrar en los minerales.

propiedades minerales

La función de los minerales

Al igual que las vitaminas, los nutrientes forman parte de los llamados ‘nutrientes esenciales’. Si somos deportistas, debemos asegurarnos de que estén presentes en nuestra dieta, pero siempre en la cantidad adecuada. Son necesarios para el correcto funcionamiento de varios procesos, como mantener nuestra reserva energética, fortalecer el sistema óseo y los músculos o la oxigenación de nuestro organismo, entre otras cuestiones.

Los minerales están divididos entre electrolitos (potasio y sodio), macrominerales (fósforo y calcio) y microminerales (magnesio, yodo, cromo, flúor, cobre, hierro, selenio, cinc).

  • Potasio. Favorece la relajación de nuestros músculos, mantiene el equilibrio interno y el del metabolismo energético, fortalece el sistema óseo y la función nerviosa y nos ayuda a conservar una buena hidratación.
  • Sodio. También mantiene el equilibrio interno, la función nerviosa y una adecuada hidratación.

propiedades minerales

  • Fósforo. Interviene en la formación de los huesos y los dientes, regula el metabolismo energético y nos ayuda a mantener un equilibrio interno.
  • Calcio. También es necesario para que nuestros huesos y dientes estén fuertes, nuestros músculos mantengan un tono óptimo, regular el sistema nervioso, ayudar en las reservas de glucógeno y en la coagulación de la sangre.
  • Magnesio. Equilibra los metabolismos proteico y energético, interviene en la formación del sistema óseo, favorece la función nerviosa y la muscular.
  • Yodo. Es fundamental para un correcto control hormonal de nuestro metabolismo.
  • Cromo. Su función es la de regular el metabolismo energético de glucosa y sus reservas.
  • Flúor. Es necesario para que nuestros huesos y dientes crezcan fuertes y para evitar las caries.
  • Cobre. Es vital para que asimilemos el hierro y fabriquemos la hemoglobina que, entre otras cosas, previene la anemia.

 

propiedades minerales

  • Hierro. Además de evitar la anemia, también ayuda en la absorción del oxígeno y su transporte por nuestro organismo y en la regulación del metabolismo interno.
  • Selenio. Es necesario para la creación celular y evitar el envejecimiento prematuro.
  • Cinc. Ayuda al correcto funcionamiento de los metabolismos energético y proteico, aumenta nuestras defensas, ayuda en la cicatrización de las heridas, es bueno para la vista y el olfato, es antioxidante y digestivo.
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