La bacaladilla: Un pescado blanco, sano, delicioso y asequible

Bacaladilla: un pescado azul sano, delicioso y asequible | HCMN

La bacaladilla, también conocida como abril, bacalá, lirio o perlita; es un pescado blanco que vive en agua salada, perteneciente a la misma especie que el bacalao, aunque de tamaño algo inferior.

Su carne tiene una textura suave, posee un sabor muy agradable, es muy rica en vitaminas, contiene un alto valor nutricional y lo mejor de todo, es uno de los pescados más económicos del mercado en estos momentos.

Esta especie puedes encontrarla sobre todo en la costa Cantábrica y, como curiosidad, podemos hablar de él como un pez extremadamente agresivo, que suele atacar a casi todo lo que encuentra a su paso.

Propiedades de la bacaladilla

La bacaladilla es considerada un pescado blanco debido a su bajo contenido graso y alto aporte nutritivo, ya que destaca por ser una buena fuente de proteínas y minerales y muy rica en vitaminas.

  • Posee hierro, un mineral imprescindible en nuestra dieta. Ayuda a prevenir la anemia, además de ser necesario para la formación de la hemoglobina y fortalecimiento del sistema inmunológico.
  • El potasio, presente en este pescado es uno de los minerales más importantes para el organismo. Entre sus muchos beneficios destaca el control de la presión arterial y mejora del trabajo de los riñones.
  • Aporta una gran cantidad de yodo, un mineral necesario para el buen funcionamiento de la glándula tiroidea. También supone un aporte vitamínico ideal en la dieta de las mujeres gestantes, ya que favorece el correcto desarrollo del feto. Colabora regulando el colesterol además de que ayuda a procesar los hidratos de carbono, fortaleciendo el cabello, la piel y las uñas.
  • La bacaladilla también destaca por su alto aporte de magnesio, muy necesario para el correcto funcionamiento del intestino y del sistema nervioso, mejorando también el sistema inmunológico.
  • El zinc participa en la actividad de numerosas enzimas, por lo que interviene en el metabolismo de grasas, proteínas e hidratos de carbono.

La bacaladilla es también muy rica en vitaminas destacando todas aquellas que pertenecen al grupo B, entre las que destacan B1, B3, B9, también conocida como ácido fólico y B12, beneficiosa para las funciones del sistema nervioso, corazón y cerebro.

Bien, pues una vez vistos los múltiples beneficios de este alimento, vamos a ponernos el delantal para introducirnos en la cocina a preparar este delicioso pescado de alguna de las muchas opciones que ofrece.

El primer paso es aprender a limpiar la bacaladilla. La limpieza de este pescado es bastante sencilla ya que no posee escamas. Lo único que hay que hacer es cortarle la cabeza y las raspas de las aletas. Solo quedaría abrir el pescado a modo de libro y retirar toda la espina central y las vísceras, para pasar ya a sazonar según la receta que vayas a elaborar.

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Recetas para cocinar la bacaladilla

La carne de la bacaladilla es frágil, por lo que debe ser manipulada y cocinada con cuidado. Pero esta textura hace que sea mucho más fácil desmigar, lo que lo hace ideal para la elaboración de croquetas, albóndigas o pudin de pescado.

Otro de los platos estrella que podemos elaborar con este alimento son la bacaladilla a la plancha, bacaladilla frita, al vapor en papillote o al horno.

Al ser un pescado con un sabor muy suave, permite elaborar un plato con guarniciones vegetales a base de pimientos, champiñones, setas o patatas; así como salsas vegetales.

¿Cómo hacer bacaladilla a la plancha?

Y ya que hemos hablado de todas las maneras posibles de cocinar la bacaladilla, seguro que te ha entrado hambre. Así que vamos a meternos en harina cocinando unas riquísimas bacaladillas a la plancha.

Como ya hemos limpiado nuestro pescado, solo debemos cortarlos en filetes y secarlos para eliminar el exceso de agua.

Pica un poco de ajo y perejil y añádele al zumo de un limón hasta crear una mezcla homogénea, para después rociarla sobre los filetes de bacaladilla. Déjalo reposar por lo menos media hora para que absorba bien todo el sabor.

Ahora calienta un poco de aceite en una sartén y fríe los filetes por ambos lados. Puedes ir añadiendo un poco del zumo de limón sobrante para darle más sabor.

Ahora ya solo queda servirlos en una fuente y degustarlos.

¿Habías cocinado antes bacaladilla en casa?

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