Cómo cocinar con poca grasa

Trucos y consejos para cocinar con poca grasa | HCMN

Llevar un estilo de vida saludable y disfrutar de todo el sabor de las comidas no está reñido. Podemos preparar platos llenos de sabor sin que sea necesario hacer un uso excesivo de grasas para cocinar. Tenemos que saber cuales son los beneficios de una dieta equilibrada y baja en grasas y aprender a reducir o a sustituir las mismas por otro tipo de grasas menos perjudiciales para nuestra salud. Hoy os explicamos cómo cocinar con poca grasa platos deliciosos.

Las grasas y los aceites pertenecen al grupo que conocemos con el nombre de “lípidos”. Cuando preparamos un guiso, esas grasas aportan sabor y textura a nuestra receta, van a hacer más blandas algunas carnes y pescados que cocinemos y además nos van a facilitar el calentarlos a una temperatura superior a los 100ºC sin que se quemen los alimentos (pues las grasas soportan más temperatura al cocinarse que el agua, que se evapora al hervir). Ahora, hay que saber qué grasas son buenas y cuáles no lo son tanto, además de la cantidad justa que debemos aportar a cada plato. De este modo podremos preparar recetas estupendas y saludables sin perder el sabor.

Trucos y consejos para cocinar con poca grasa | HCMN

Beneficios de cocinar con poca grasa

Cocinar con poca grasas nos ayuda a mantener un peso equilibrado y una condición física saludable si también hacemos algo de ejercicio. Pero no sólo es beneficioso para nuestro físico, sino que nuestro organismo al completo lo notará. Nuestro sistema cardiovascular es muy delicado. Cuando ingerimos una cantidad superior de grasas a la que deberíamos, nuestras arterias se resienten. El colesterol “malo” aumenta y el riesgo de infarto se multiplica. Si a eso le sumamos una vida sedentaria tenemos un cóctel explosivo.

Preparar recetas equilibradas y bajas en grasas nos facilitará las digestiones. Cuando comemos cosas con demasiado aceite, como fritos o guisos contundentes, tenemos la sensación de que estamos empachados. Esa sensación desaparece si hacemos un uso adecuado y en la cantidad justa de las grasas para preparar un plato.

Una dieta baja en grasas hará que todos nuestros demás valores en una analítica de sangre se mantengan en los niveles óptimos en casos de normalidad. Si la grasa comienza a apoderarse de nosotros no solamente aumentaremos de peso sino que nuestros otros órganos se podrían ver también afectados.

Trucos, técnicas y recetas para cocinar con poca grasa

Para hacer una receta deliciosa no es necesario suprimir todas las grasas sino utilizarlas en la justa medida o sustituirlas por otras más saludables. Con unos sencillos trucos podemos reducir el consumo de grasas sin perder el sabor y la suavidad de nuestros platos. Utilizar aceite de oliva virgen extra para cocinar sería lo más adecuado, aunque existen recetas en las que una nata, una mantequilla son insustituibles.

  • Preparar aliños añadiendo frutas, especias o frutos secos. Podemos elaborar ensaladas deliciosas con lechugas, pasta o arroz y utilizar diferentes aliños para sorprender a nuestros comensales. Y es que, con un aliño adecuado, podemos echar menos cantidad de aceite, a ser posible de oliva virgen extra, y darle un toque más ligero al plato.

Trucos y consejos para cocinar con poca grasa | HCMN

  • Utilizar pinceles. Los pinceles nos ayudan a pintar nuestro producto (bien sean unos vegetales, pasta o masas, una carne o un pescado) con la cantidad justa de aceite para después cocinar según queramos. Por ejemplo, las hamburguesas. Si pintamos nuestra sartén un poco y pintamos la carne evitaremos que ésta se pegue a la sartén y utilizaremos menos aceite que si echamos un chorrito.
  • Cocinar en microondas. La tortilla de patata es un clásico de nuestra gastronomía. El único inconveniente que presenta es que a la hora de freír las patatas, éstas absorben demasiado aceite y después hay que intentar escurrirlas lo máximo posible para mezclarlas con el huevo. Podemos poner las patatas y la cebolla en un plato hondo con un poco de sal y una pizca de aceite. Lo tapamos y metemos en el microondas a media temperatura durante 10 minutos y vamos comprobando el punto de la patata hasta que esté cocinada. Así, tenemos pochada (o cocida) la patata y la cantidad de grasa utilizada es menor.
  • Cocinar al horno. Las recetas elaboradas en el horno siempre necesitan menos cantidad de aceite que si freímos un alimento o preparamos un guiso. Tiene la ventaja de que podemos asar todo tipo de alimentos como verduras asadas o un jamón asado a la gallega y resulta más sencillo que otras recetas.
  • Eliminar el exceso de grasa. Cuando preparamos un caldo de carne o un plato como el cocido, a veces queda en la parte superior una cantidad de grasa excesiva. En estos casos podemos esperar a que nuestro caldo esté frío y meterlo en la nevera. Al cabo de unas horas o al día siguiente podemos colarlo con ayuda de un colador y  habremos eliminado el exceso de grasa que queda endurecida en la parte superior.
  • Cocinar en papillote. Otra técnica perfecta para no cocinar con grasas, ya que en este caso lo alimentos se cocinan en su propio jugo. Es ideal para cocinar pescados y verduras.
  • Preparar salteados. Utilizar las verduras de temporada para cocinar distintos salteados es una gran idea para reducir la ingesta de grasas. Se puede preparar un salteado con setas, con legumbres o con lo que tengas en la nevera, ya que son muy socorridos.

Cocinar recetas riquísimas, hipocalóricas y bajas en grasas no es difícil, sólo tenemos que tener un poco de imaginación y ganas de probar nuevos platos o mejorar los que conocíamos hasta el momento. Tenemos muchísimas formas de reducir el consumo de grasas y llevar una dieta sana y equilibrada además de dedicarle a nuestro cuerpo algo de tiempo para hacer algún tipo de ejercicio físico. Sólo es cuestión de ponerse a ello, ¿Te animas a reducir tu consumo de grasas? Te sentirás muchísimo mejor.

deja tu comentario


ver comentarios