Este año nuevo descubre las propiedades de las habas frescas

habas en tarrito verde

Somos muchos los que, aprovechando el comienzo de 2016, hemos incluido entre nuestros propósitos de año nuevo el ampliar la gama de alimentos que componen nuestra dieta. Sea o no con el objetivo de perder algún kilillo de más, si se lo añadimos a la meta de contar con una alimentación más rica y variada tampoco estará nada mal, ¿verdad? Para empezar con buen pie nuestro propósito os invitamos a descubrir las habas, unas legumbres tan nuestras como tristemente olvidadas para muchos y que empiezan ahora la mejor temporada para disfrutarlas frescas.

Originarias de la cuenca mediterránea y del Asia central, la planta de las habas se cultiva actualmente en todo el mundo ya que se desarrolla bien en cualquier tipo de suelo y tanto en zonas frías como templadas, aunque la temperatura óptima para su crecimiento se encuentra en torno a los 15 grados centígrados.

habas en vainas

Beneficios y propiedades de las habas

Además de por su adaptabilidad al terreno, estas ricas legumbres son muy valoradas por sus múltiples beneficios y propiedades nutritivas, que hacen de ellas un magnífico aliado no sólo para nuestra gastronomía, sino también para nuestra salud.

Las habas son ricas en proteínas (entre el 7 y el 9 por ciento en cada 100 gramos de habas frescas), hidratos de carbono y fibra, así como un contenido graso prácticamente inexistente (entre el 0,4 y el 0,7 por ciento en cada 100 gramos de habas frescas), lo que hace de ellas un alimento especialmente recomendado para las dietas de control de peso que muchos hemos empezado tras las Navidades.

Pero las bondades de nuestra amiga leguminosa no se quedan ahí, puesto que también nos aportan vitaminas (A, B1, B2, B3, B6, B9 y C), minerales como el potasio, el fósforo, el calcio o el sodio. Además su índice glucémico es bajo, con lo que también son recomendables para los diabéticos y para todas aquellas personas que deseen vigilar los niveles de azúcar en sangre.

habas con guisantes y ajetes

¿Cómo solemos comer las habas?

Las semillas que se encuentran en la vaina del haba, es decir, la propia legumbre en sí y que comparte nombre con la planta de la que procede, solemos comerlas como legumbre en guisos o estofados y secas en menestras.

También es muy probable que la recordéis de los Roscones de Reyes que habéis disfrutado estas últimas Navidades, puesto que es tradicional incluir en cada uno de ellos un haba que hace que el infortunado descubridor tenga que correr con la cuenta.

Cuando maduran, las habas ganan en almidón y se endurecen considerablemente, lo que hace que dejen de ser aptas para el consumo humano. Este detalle se hace fácilmente reconocible gracias al color oscuro que pasa a decorar a las mencionadas semillas. Ahora sólo falta que nos digáis en los comentarios cual es vuestro plato de habas preferido, pero os adelantamos que a nosotros nos encantan las habas con guisantes y ajetes.

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  • Enviado por Anónimo el 9 Abr 2017, 14:38

    Bien. Pero no compartonla afirmación siguiente: “Cuando maduran, las habas ganan en almidón y se endurecen considerablemente, lo que hace que dejen de ser aptas para el consumo humano.”
    Los michirones están de toma pan y moja

  • Enviado por Anónimo el 9 Abr 2017, 14:44

    Y hay que probar las habas de Tobarra 😚

    • Enviado por GrupoIFA el 3 May 2017, 10:10

      ¡Claro que sí! Estamos seguros que están magníficas.
      Gracias por compartirlo.
      Un saludo. :)