Olentzero, el carbonero que trae los regalos en Navidad

historia del Olentzero |HCMN

Al igual que Papá Noel baja por la chimenea cada Nochebuena para entregar los regalos a los niños que se han portado bien, en el País Vasco el encargado de tan importante misión es el personaje mitológico Olentzero. Su origen data en Lesaca (Navarra). ¿Queréis conocer la historia del Olentzero?

La historia lo muestra como un hombre bonachón y gordinflón con barba y un saco de carbón, que vive en las montañas y al que, según cuenta la historia del Olentzero, curiosamente se le prende fuego al finalizar los pasacalles típicos de la noche de Nochebuena.

historia del Olentzero | HCMN

Una de las creencias de las que se tiene certeza es que durante los días cercanos al solsticio de invierno se conmemoraba la renovación de la naturaleza y del hombre. Se cree que la muerte precede a la vida y de ahí que el aspecto desaliñado que presenta Olentzero represente el tiempo pasado que está a punto de morir.

La historia del Olentzero en su versión para niños, habla de un bebé abandonado, que fue recogido por un hada del bosque. Esta le llevó hasta un hogar donde sería muy querido. El bebé creció lleno de felicidad. Hasta que un día sus papás murieron quedándose sólo y desamparado. Creció y se convirtió en un hombre lleno de bondad. Y como era un hombre de buen corazón decidió hacer el bien fabricando y entregando regalos a todos los niños que no tenían padres. Y de ahí nace la entrañable figura del personaje que entrega a los niños los regalos de Navidad.

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En cada lugar las tradiciones son distintas y se celebra la Navidad de diferentes formas. Sea como fuere, la historia de este Papá Noel vasco permanece fiel a su ancestral historia y sobrevive adaptándose a las distintas épocas y creencias.

¿Quieres acercarte un poco más a la historia del Olentzero?

historia del Olentzero | HCMN

Podemos fabricar un pequeño Olentzero de fieltro, para adornar este año tu árbol navideño. Sólo necesitarás un poco de fieltro y mucha imaginación. Dibuja la figura del personaje en cartulina y recórtalo. Ahora rellena el cuerpo con fieltro. ¡No te olvides del saco! Puedes pintar los ojitos con rotulador y ¡listo!

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