Aprende a comer de menú del día

Cartel menú del día

Venga vale, hoy toca otra vez quedarse a comer en el trabajo, y ¿a dónde vamos? Pues está claro, a Casa Paco que lo tenemos cerca y, además, el menú está muy rico…bueno, es una opción. ¿Pero qué vamos a pedir en Casa Paco? ¿Otra vez el churrasco con patatas y las natillas de postre?, o ¿el plato de la casa? ¿el de los huevos fritos con chorizo y patatas fritas, y el arroz con leche casero? De hoy no pasa, vamos a aprender a comer de menú del día.

Seguro que tenemos en Casa Paco otras opciones, y es que por un día no está mal probar esos suculentos platos que prepara Maruja, la mujer de Paco, pero todos los días tu cintura lo va a notar. Y es que normalmente los menús del día suelen tener más calorías de las que necesitamos y, además, éstas no suelen ser muy saludables.

Comer de menú, puede ser una experiencia saludable si sabemos como:

Aprendamos a tomar pequeñas decisiones, que nos ayudarán a mantener una alimentación saludable comiendo de menú del día en Casa Paco:

  • LOS ENTRANTES: las aceitunas, la mantequilla, los frutos secos o la bolsa de picos que nos ponen mientras esperamos a que nos sirvan la comida. Normalmente los comemos por ansiedad, por hacer tiempo hasta que nos sirvan la comida. ¿Y qué tal si hacemos un pequeño esfuerzo y los dejamos apartados?, seguro que una vez hayamos comido el primero y el segundo ya ni te acuerdas de estos entrantes y habremos conseguido reducir las calorías que comemos sin darnos casi cuenta.
  • EL PAN: el pan tiene calorías, como todos los alimentos, así que evitemos comerlo en exceso. Además, si lo usamos para mojar salsas, las calorías se disparan, así que no abusemos de este alimento. Y cuidado con los picos o regañás, que engañan y suelen tener más calorías que el propio pan.
  • LAS BEBIDAS: la bebida más hidratante de todas, la  única que no aporta calorías y la que de verdad quita la sed se llama AGUA, así que por qué no beberla. El resto de bebidas pueden estar cargadas de calorías y de gas que hacen que la digestión sea muy pesada.
  • El PRIMERO: no nos engañemos, cuando nos sentamos a la mesa estamos que devoramos lo que sea, así que ¿qué te parece si de primero le decimos a Paco que nos ponga una ensalada?, así añadiremos verduras y fibra a nuestro menú y llegaremos al segundo plato más saciados y, además, conseguiremos mantener las calorías a raya.

Pescado en adobo sobre ensalada de brotes tiernos de hojas

  • EL SEGUNDO: éste suele ser el plato contundente de los menú del día, así que pregúntale a Paco si te puede hacer el pescado o la carne a la plancha o al horno en lugar de frita, y si puede ser sin salsas mejor, y es que todo lo que lleve salsas seguro que lleva mucho aceite u otro tipo de grasa, y normalmente éstas son las que hagan que se dispare tu colesterol malo. Como dice un amigo mío: “la salsa que en la cocina se queda, a tus arterias no va”. Y, si además, Maruja te puede cambiar la guarnición de patatas fritas de este segundo plato por unas verduras a la plancha, verás como además tu digestión es mucho más cómoda y tu dieta más saludable.
  • EL POSTRE: hemos llegado a ese difícil momento de mi “yo-dulce” y mi “yo-saludable”. Si después de seguir todos estos consejos te apetece el arroz con leche casero que hace Maruja, cómetelo, pero cómetelo un día a la semana, haz un pacto contigo mismo, y el resto de los días una pieza de fruta. Además si te has quedado satisfecho con el primero y el segundo, guarda la fruta para la merienda. Así, si te entra el “gusanillo” en la oficina por la tarde tendrás con que combatirlo de forma saludable y, además, llegarás a casa con menos hambre para la cena.

“Si de menú del día tienes que comer, una buena elección has de hacer…”. Y es que nadie se puede resistir a como cocina Maruja, la mujer de Paco, pero el problema es que tu cintura tampoco se resiste y termina sucumbiendo y engordando. Así que ya sabes, antes de pedir, recuerda estos consejos.  😉

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