Tipos de masas para tartas, ¿los conoces todos?

Tipos de masa para tarta: bizcocho, quebrada y mucho más | HCMN

La repostería casera es una de las mejores formas de disfrutar en la cocina. Seguro que tú también tienes recuerdos de los bizcochos de tu abuela o de la tarta de galletas de cumpleaños de tu madre. Aunque con los ritmos de vida de hoy nos parezca complicado sacar tiempo para hacer nuestras propias tartas, merece la pena recuperar la costumbre los dulces caseros. ¿No sabes por dónde empezar? Te damos todas las claves de los diferentes tipos de masas para tartas que puedes hacer y cómo utilizarlas.

Masas de bizcocho, esponjosas y suaves

La receta más fácil para hacer una tarta casera seguro que ya la conoces: un sencillo pero rico bizcocho puede ser la base perfecta. Es también ideal para preparar con los niños, apenas necesitas ningún utensilio especial y siempre sale bien. La base se puede cortar en discos o cubrir con lo que se nos occura: chocolate, nata, fruta, etc. Es un lienzo en blanco para dejar volar nuestra imaginación o glotonería, y se puede adaptar a cualquier ocasión. ¿Y si preparas un rico bizcocho de de zanahoria y chocolate en un molde redondo y lo rellenas con nata?

Tipos de masas para tartas | HCMN

Una variante es la masa genovesa, que se elabora solo con huevos, azúcar y harina. Con una batidora de varillas se prepara el esfuerzo es mínimo, ya que la clave está en batir mucho los huevos, claras y yemas por separado, para introducir aire que creará una base esponjosa y muy tierna. Con esta masa se pueden hacer tartas para rellenar y cubrir con nata o cremas, y también sirve para hacer tartas enrolladas como los brazos de gitano.

Masas de panadería, la paciencia merece la pena

Con levadura de panadería se preparan un tipo de masas que se asemejan al pan, pero que son mucho más fáciles. Son las llamadas masas fermentadas que sirven tanto para hacer bollos y dulces como el Roscón de Reyes, hasta tartas de frutas. Las cocas como la de San Juan pertenecen a este grupo, y se pueden decorar con crema pastelera, chocolate, frutas confitadas, etc. También son excelentes para recetas saladas con verduras y quesos, o con lo que más nos apetezca.

Aunque las masas fermentadas con levadura de panadería pueden asustar a los primerizos, en realidad son mucho más sencillas que otras bases. Tan solo se necesita mezclar, amasar, dejar levar y estirar. Son muy populares en países europeos, donde las cubren con una crema de vainilla y frutas de temporada. ¡El acabado rústico es el mejor! Son perfectas para que los niños den sus primeros pasos en la cocina, jugando con la masa y descubriendo cómo se transforma en el horno.

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Masas quebradas, bases crujientes

Con este nombre podemos distinguir varios tipos de recetas básicas. Son bases crujientes que se parecen a una galleta de mantequilla, y que sirven tanto para rellenos dulces como salados. En estas masas hay que trabajar muy poco los ingredientes y se deben dejar reposar en la nevera: queremos que sean masas crujientes y quebradizas, que se deshacen en la boca.

  • Pasta brisa. Solo se necesita harina floja, mantequilla muy fría, huevo, azúcar, sal y agua fría. Se mezcla todo rápidamente, añadiendo el agua justa y necesaria, y se deja enfriar antes de cubrir el molde de la tarta.
  • Pasta azucarada. Es más dulce, lleva azúcar glasé y almendra molida, por lo que es perfecta para las recetas de tartas dulces.
  • Pasta sablé. Más fina que las anteriores, se hace con azúcar glasé y yema de huevo. Si lleva además levadura es un sablé bretón.
  • Masa streusel. Se tritura todo junto hasta tener una textura de migas y se junta con las manos apretando en el molde. Es la más fácil y también sirve para hacer coberturas.
  • Masa de hojaldre. Aunque no es una masa quebrada, sí podemos usarla como base crujiente de una forma similar, y es perfecta tanto para rellenos dulces como salados. Se diferencia por el hojaldrado de sus capas de mantequilla que crecen en el horno.

Para utilizar las masas quebradas podemos cubrirlas directamente con los demás ingredientes y hornear todo junto, o también se puede cocinar primero la masa cubierta con pesos de repostería o garbanzos secos para que no crezca. Una vez dorada y crujiente solo queda rellenarla de lo que queramos, por ejemplo una crema de vainilla y fruta fresca, o incluso tu arroz con leche casero.

Cómo conservar las masas de pastelería

Todas las masas para tartas se pueden preparar con antelación, por eso es muy práctico hacer la masa el día antes que queramos decorarla y presentarla en la mesa. Los bizcochos conviene envolverlos muy bien en plástico film, y si vamos a rellenarlos podemos bañarlos con un almíbar para que no se sequen. Una vez montada la tarta, se conservará bien en un recipiente hermético dos o tres días. ¡Si es que dura tanto! En verano es mejor guardarlas en la nevera.

Las masas quebradas crujientes aguantan en perfecto estado varios días si se introducen en un recipiente hermético con una temperatura fresca, pero también las podemos guardar en la nevera antes de hornearlas. Siempre es buena idea hacer más cantidad de masa de la que necesitamos para congelar la mitad envuelta en plástico film; así tendremos nuestra masa lista siempre que nos apetezca. Tan solo hay que sacarla media horas antes de estirarla para usarla.

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La repostería casera, un dulce placer

Ahora que ya tienes claro qué tipos de masas de repostería existen, anímate a hornear en casa todas las tartas dulces y saladas que te apetezcan. Es una actividad perfecta para compartir en familia con los peques o para hacer algo especial para los amigos. Además, como se pueden dejar listas horas antes, no tenemos que agobiarnos si vienen invitados, y también son perfectas para llevar. La repostería casera en el fondo es muy sencilla, si sabes convertir las medidas de pesos a gramos y sigues los pasos de la receta, tienes el éxito asegurado.

Por ejemplo, con tu masa quebrada preferida puedes hacer una clásica tarta de queso y arándanos o puedes transformarla en tartaletas individuales para rellenarlas con paté de escalibada con anchoas o para hacer canapés de langostinos con verduras. El tiramisú te saldrá de lujo si usas tu propia masa de bizcochos, y si prefieres una tarta salada prueba a hornear el pastel de verduras sobre una rica base de tarta crujiente.

Si te organizas un poco verás cómo preparar tus propias tartas en casa, y el resultado siempre merece mucho la pena. No hay nada como el sabor y la textura de una masa casera, sin aditivos, solo con ingredientes naturales y amasadas con tus manos. Demuestra tus dotes de cocinillas presumiendo de tartas caseras cuando tengas invitados, o anima a los niños a que ellos también metan las manos en la masa. Seguro que ya tienes tu receta favorita, ¿qué te apetece hoy más, una tarta dulce o salada?

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  • Enviado por Anónimo el 27 Dic 2016, 19:15

    Son estupendas todas megidta la reñosteria

    • Enviado por GrupoIFA el 30 Dic 2016, 12:16

      Nos alegramos mucho. Gracias por escribirnos. Un saludo.