Trucos

En Ifa sabemos que una alimentación sana es un indicativo de calidad de vida, además de un auténtico placer. Disfruta comiendo y cuidando de ti y de los tuyos con pequeños gestos que convertidos en hábitos, a la larga, se pueden hacer muy grandes. Porque la salud se construye comprando y comiendo bien.

Twitter Facebook G+

Practica deporte en tus viajes, cuidado con los cambios de clima y horario

Hacer deporte a diario es muy beneficioso para nuestra salud, lo sabes y lo tienes tan interiorizado que no fallas un día… excepto cuando te vas de viaje. Porque desconectas de la rutina, porque viajas al extranjero, porque el clima es diferente, porque cambias de horarios y otras muchas excusas puedes plantearte para justificarlo pero, […]

Hacer deporte a diario es muy beneficioso para nuestra salud, lo sabes y lo tienes tan interiorizado que no fallas un día… excepto cuando te vas de viaje. Porque desconectas de la rutina, porque viajas al extranjero, porque el clima es diferente, porque cambias de horarios y otras muchas excusas puedes plantearte para justificarlo pero, en realidad, ninguna de ellas es válida. Debemos hacer deporte también con regularidad en nuestros viajes y vamos a ver cómo podemos hacerlo.

¿Turismo urbano o de naturaleza?

Da igual, en ambos casos podemos practicar deporte cada día de nuestro viaje sin caer en la desgana y el aburrimiento, solo tenemos que poner un poquito de nuestra parte. Por ejemplo, si optamos por hacer turismo de naturaleza podemos alternar jornadas de senderismo con otras actividades deportivas al aire libre:

Practica deporte en tus viajes, cuidado con los cambios de clima y horario

  • Si vamos a la montaña podemos optar por algunos deportes de más o menos riesgo, como trekking, escalada, rápel, etc.
  • Alquiler de barcas a pedales, partido de vóley, raquetas, buceo, snorkel o curso de surf si nuestro destino tiene playa.
  • Descenso en canoa o kayak, rafting o piragüismo son actividades muy divertidas para realizar en agua dulce.
  • Esquiar, deslizarnos en trineo o hacer una caminata con raquetas en la nieve.
  • Y si tenemos cerca una piscina, un partido de waterpolo, unos largos nadando (el deporte más completo) y algunos ejercicios en el césped, nos harán sentir fenomenal.

Subir al castillo de trujillo

Si, por el contrario, tu destino es en ciudad y la agenda de viaje es más cultural, solo hay que seguir algunos trucos para cumplir con nuestro objetivo diario de actividad física:

  • Limitar el uso del transporte público solo a cuando sea imprescindible y caminar por la ciudad lo máximo posible.
  • Dejar el coche aparcado fuera del centro de la ciudad, así nos obligaremos a caminar más para llegar a cada monumento o museo. ¡La recompensa merece el esfuerzo!
  • Subir caminando al mirador, torre o campanario de la ciudad (sí, todas tienen alguno), nada de ascensores ni escaleras mecánicas.
  • Recorrer la ciudad en un bus turístico es muy cómodo, pero es más divertido hacer el recorrido en bicicleta y, además, podemos cumplir el objetivo físico diario ¡en un rato!
  • Y después de todo eso, nada de encerrarnos en el hotel, ¡nos vamos todos a bailar!

Practica deporte en tus viajes, cuidado con los cambios de clima y horario

Cuidado con los cambios de clima y horario

Cuando viajamos, los cambios de clima y de horario pueden provocarnos alteraciones importantes en los ritmos biológicos, dando lugar a una serie de síntomas como falta de sueño, irritabilidad, pérdida de apetito, estrés térmico, fatiga, mareos y trastornos gastrointestinales o, lo que es lo mismo, el jet-lag. Nuestro organismo necesita un tiempo para aclimatarse y adaptarse fisiológicamente a estos cambios, optimizando, por ejemplo, sus mecanismos principales de refrigeración; un tiempo que suele ser entre una y dos semanas.

Practica deporte en tus viajes, cuidado con los cambios de clima y horario

Durante este tiempo, es recomendable que la actividad física sea moderada y, poco a poco, ir incluyendo ritmos más altos a primeras horas de la mañana. También es muy importante que cuidemos mucho la alimentación si vamos a hacer deporte, nada de llegar y darnos un atracón el primer día; y seguir unas pautas de hidratación correctas durante todo el día. Ambas cosas siempre teniendo en cuenta el clima (tanto temperatura como humedad) y la zona geográfica a la que nos hayamos desplazada. Una vez contemplado todo esto al detalle solo nos queda una cosa… ¡Disfrutar del viaje!

LEER MÁS
Twitter Facebook G+

Cómo cocinar carnes de forma saludable

La carne, ya sea blanca (pollo, pavo, conejo…) o roja (ternera, vaca, cerdo, buey…), es fundamental en una alimentación saludable, respetando la pirámide alimentaria y sin que se superen las cuatro raciones semanales recomendadas. Las carnes aportan proteínas, vitamina B12, hierro, potasio y zinc. Sin embargo, para que la carne que ingerimos cumpla su función […]

La carne, ya sea blanca (pollo, pavo, conejo…) o roja (ternera, vaca, cerdo, buey…), es fundamental en una alimentación saludable, respetando la pirámide alimentaria y sin que se superen las cuatro raciones semanales recomendadas. Las carnes aportan proteínas, vitamina B12, hierro, potasio y zinc. Sin embargo, para que la carne que ingerimos cumpla su función saludable es importante tener en cuenta su proceso de cocinado. Desde que la compramos hasta que la tenemos en el plato, ¡cada detalle cuenta!

Carne con espárragos

Elección y conservación

Una vez en el supermercado, la elección de la carne es importante. Debemos pedir al carnicero (o seleccionar nosotros mismos) las piezas de carne más magras, con menos grasa, o, en su defecto, quitarle las zonas más grasas al llegar a casa. Una vez comprada, es importante tener en cuenta la seguridad alimentaria y no romper la cadena de frío, por lo que la mantendremos en el refrigerador hasta su cocinado o la congelaremos nada más llegar a casa.

Diferentes técnicas de cocción

Existen múltiples formas de cocinar la carne: plancha, horno, cocida o en guiso, hervida, rebozada y/o frita, barbacoa, al papillote, al microondas, etc. De todas ellas, las más saludables son la plancha, el asado, al papillote y el hervido, pues son las únicas en las que no se necesita añadir ningún tipo de grasa y la carne se hace en su propio jugo, conservando todo su sabor y propiedades.

Carne asada

También es importante tener en cuenta el tiempo y el punto de cocción. Las carnes cocidas durante mucho tiempo o a temperaturas muy altas pueden producir sustancias que, según explica la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), fomentan la aparición de células cancerígenas en nuestro organismo. Por ello es preferible cocinar a temperatura moderada y así evitar, también, la pérdida de gran cantidad de líquidos, nutrientes y sabor.

Esto no implica que esté prohibido freír la carne o hacer barbacoas, sino que es recomendable hacerlo solo de forma esporádica. Cuando hacemos carne en la barbacoa, la exponemos a una temperatura muy alta y a un fuego directo, creando una costra negra en el exterior que posibilita, de igual forma, la presencia de sustancias que se han relacionado con algunos tipos de cáncer. Y en cuanto a las frituras, suponen además cocer la carne en grasa, lo que fomenta la pérdida de minerales y vitaminas liposolubles, además de sumar una gran cantidad de grasas y calorías innecesarias.

Condimentos y otros consejos útiles

Otro detalle que debemos tener en cuenta a la hora de cocinar carne es hacerlo en piezas medianas o grandes, nunca en piezas pequeñas, porque así es más difícil que se queme y que pierda sus nutrientes durante el proceso.

Pollo al horno

Y, por último, una forma natural de favorecer la ‘cocción’ de la carne sin necesidad de usar calor y, además, mejorar la absorción de sus nutrientes es incorporando vitamina C, es decir, añadiendo frutas frescas o zumo de cítricos. Y si, además, condimentamos con especias y/o hierbas aromáticas y marinamos la carne, no solo aportamos vitamina C, sino también otros micronutrientes que complementan a los de la carne. Con esto mejoraremos enormemente su sabor, su aroma y su valor nutricional; convirtiéndolo en un alimento sano y completo.

LEER MÁS
Twitter Facebook G+

¿Practicas crossfit? Descubre qué dieta debes seguir, ¡tu alimentación es importante!

Cada temporada se pone de moda un deporte y este año no paramos de oír hablar del CrossFit, un entrenamiento para deportistas de nivel. Su éxito se debe a la variedad de rutinas que se practican, y que potencian nuestra motivación. Sea como fuere, hoy nos proponemos acercaros un poco más a este apasionante deporte. […]

Cada temporada se pone de moda un deporte y este año no paramos de oír hablar del CrossFit, un entrenamiento para deportistas de nivel. Su éxito se debe a la variedad de rutinas que se practican, y que potencian nuestra motivación. Sea como fuere, hoy nos proponemos acercaros un poco más a este apasionante deporte.

Qué es el CrossFit

En la década de los 90, en un gimnasio de California, Gregg Glassman hizo una adaptación del entrenamiento que practicaban las fuerzas de seguridad de Estados Unidos y nació el CrossFit. Se trata de entrenamientos de corta duración, pero muy intensos, y de diversas especialidades tanto en gimnasio como al aire libre: cuerdas, barra, anillas, carreras, remo, salto de comba, levantamiento de peso, entre otras muchas. La idea es que entrenemos nuestro cuerpo y nuestras capacidades, tales como la resistencia cardiovascular, el fondo, la fuerza muscular, la flexibilidad, la potencia, la velocidad, la agilidad, etc.

Alimentación y Crossfit - Descubre la dieta recomendada | HCMN

Alimentación adaptada al CrossFit

Por su intensidad, esta disciplina necesita un aporte nutricional adecuado a las características del entrenamiento y también a nuestra propia forma física, para evitar que se produzcan roturas fibrilares u otros problemas y dolencias más o menos graves.

–          Hidratos de carbono. El CrossFit necesita que mantengamos nuestras reservas de glucógeno altas. Entre un 40 y 60 % de nuestra dieta deben ser, por lo tanto, hidratos de carbono (especialmente, tubérculos).

–          Proteínas. Las necesitamos para la recuperación de nuestros tejidos y el desgaste producido. Alrededor de un 30 % la dieta deberían ser proteínas (carnes, huevos y lácteos).

–          Grasas. También necesitamos incluir en nuestro menú grasas pero han de ser de buena calidad como la de los aguacates o la mantequilla.

–          Líquidos. La hidratación es importante en la práctica de cualquier deporte. Cuanto mayor haya sido el desgaste y la sudoración más líquido debemos tomar, no menos de 2 litros diarios de agua. Durante el día beberemos agua y durante el entrenamiento e inmediatamente después, lo más recomendable es que tomemos bebidas isotónicas para recuperar las sales minerales perdidas.

–          Complementos. Si llegamos a necesitarlos, podemos comer hígado de bacalao fermentado, magnesio, o vitamina C.

Debemos evitar el gluten y los polvos de proteína, si no estamos seguros de su calidad. En todo caso, siempre es recomendable que un nutricionista experto en deportistas vigile nuestra dieta. Además, es aconsejable que visitemos con regularidad a un masajista especializado en deporte para evitar la inflamación de nuestros músculos, tejidos y ligamentos y evitar así las tan temidas lesiones.

Alimentación y Crossfit - Descubre la dieta recomendada | HCMN

LEER MÁS
Twitter Facebook G+

Congelación de alimentos: todo lo que siempre quisiste saber y nunca te atreviste a preguntar

Un congelador bien surtido será nuestro aliado cuando tengamos visitas inesperadas, una semana estresante o no tengamos tiempo para ir a hacer la compra o cocinar. Pero no es suficiente con tenerlo lleno; también es importante aprender a utilizarlo bien para preservar la calidad de los alimentos. Lo primero que tenemos saber es a qué […]

Un congelador bien surtido será nuestro aliado cuando tengamos visitas inesperadas, una semana estresante o no tengamos tiempo para ir a hacer la compra o cocinar. Pero no es suficiente con tenerlo lleno; también es importante aprender a utilizarlo bien para preservar la calidad de los alimentos.

Lo primero que tenemos saber es a qué temperatura debe estar el congelador, la mejor son -18°. A partir de esta temperatura hacia abajo los alimentos se mantienen más tiempo en mejor estado, ya que las bacterias tardan más en aparecer. Como veis es importante aprender a conservar bien los alimentos.

Carnes, aves y pescados

Al llegar a casa con la compra debemos sacar las carnes, aves y pescados frescos (es imprescindible congelar el pescado para evitar el anisakis) de sus envases originales, limpiar la grasa, vísceras, plumas y demás desperdicios, lavarlos, secarlos y separarlos en paquetes o recipientes distintos antes de guardarlos en el congelador. Lo más práctico es dividirlos en porciones pequeñas para una sola comida. De este modo, solo sacaremos lo que vayamos a necesitar y se congelará y descongelará más rápido. Debemos procurar utilizar bolsas de plástico herméticas, sacar todo el aire y anotar en ellas la fecha de congelación para que no se nos quede nada atrasado por descuido.

La congelación y descongelación de alimentos | HCMN

Verduras y hortalizas

Antes de congelar los vegetales tenemos que cocinarlos o escaldarlos (excepto el ajo y la cebolla). Si no tenemos tiempo de cocinar el plato deseado, podemos, simplemente, sumergir la verdura en agua hirviendo durante 2 minutos. Esto nos sirve para paralizar el proceso de deterioro y la aparición de bacterias de las verduras y hortalizas. Después, tendremos que escurrirla totalmente y enfriarla antes de guardarla en la bolsa de congelación y extraer el aire.

La congelación y descongelación de alimentos | HCMN

Platos preparados y otros alimentos

El recipiente adecuado para los alimentos preparados debe ser de plástico, que cierre bien. Para congelar huevos, debemos batirlos y meterlos en frascos de cristal. No es recomendable congelar patatas ni pastas, ya que las primeras se endurecen y las segundas se ablandan.

La congelación y descongelación de alimentos | HCMN

La descongelación

Una vez descongelado un alimento, no debemos volver a congelarlo si no queremos que pierda calidad. Para descongelar, es preferible sacarlo al menos con un día de antelación y colocarlo en la rejilla inferior del frigorífico. Así evitaremos que se deteriore por un cambio brusco de temperatura y evitaremos que pierda sus propiedades y su calidad. Si no tenemos más remedio que buscar un método rápido, podemos optar por colocarlo bajo el chorro del agua caliente, si lo vamos a consumir inmediatamente, o en el microondas seleccionando la opción adecuada.

LEER MÁS